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CD. JUÁREZ... SIN MAQUILLAJE AUTOR: PAULINO ARREOLA Ciudad Juárez, Chihuahua, México
Comentarios realizados por el autor del libro Cd. Juárez... sin maquillaje con motivo de la presentación oficial el 25 de octubre de 2006 en el aula virtualizada del Centro de Maestros de Ciudad Delicias, Chihuahua.
Muy buenas noches a todas las damas y caballeros que hoy nos acompañan en este preciosa y muy significativa aula virtualizada del Centro de Maestros de la ciudad de Delicias, Chih. Gracias a todos ustedes por darse la oportunidad de asistir a la presentación en sociedad de este mi segundo hijo literario. Ya crié muchos árboles, sembré tres hijos y hoy me toca empezar a cultivar un libro para sentirme completamente realizado como habitante de este planeta. Antes que nada deseo empezar por agradecer a todas las personas que de diversas maneras contribuyeron a la realización de este evento. Quiero agradecer primeramente a la Profra. Leticia Ramírez Bejarano, por brindarme la oportunidad de realizar en este recinto la presentación oficial de mi segundo libro: Cd. Juárez… sin maquillaje. Agradezco al colega escritor y Profr. Arturo Ramos Jácquez por sus acertados comentarios acerca de las narraciones y poemas que incluyo en este esfuerzo literario. Le agradezco el aceptar apadrinarme mi segundo libro a través de este emotivo evento. Así mismo, felicito y agradezco a la Profra. Rosa Ema Carnero Mata, por aceptar la invitación para declamar mis primeros intentos de escribir poesía. Agradezco especialmente a mi hermana Adelaida Arreola Arreola, quien con su imagen al óleo titulada: Sin maquillaje superó lo que con palabras yo intenté decir de la ciudad que me vio nacer. ¿Cómo nació este libro? Este libro es producto de una evolución, semejante a la que estoy experimentando en lo personal. Como escritor, reconozco ser un aprendiz, pero un aprendiz muy dedicado que aspira a evolucionar en el arduo camino de las letras; un aprendiz que cree que todo lo que uno se propone en su mente puede algún día convertirse en realidad si se paga el precio y se está dispuesto a sufrir las consecuencias. En mi evolución como escritor me ambiciono y lucho día a día y noche a noche para lograr que con el tiempo algún escritor famoso me reconozca como su igual, como su compañero en la ruta de talar árboles para convertirlos en ideas que ayuden a la humanidad a comprenderse y valorarse para así elevarse hasta la excelencia. Así como yo estoy evolucionando, este libro ha pasado por varias etapas. Inicialmente intenté que fuese un libro que tratara temas como el miedo, el terror, el pavor, el pánico; en fin, intenté hacer un libro de fantasmas y lloronas que se aparecen a mitad de la noche. Primero escribí de muertos que se le aparecen a los niños durante la noche y los obligan a salir a la calle y lanzar pares de zapatos a los cables de la luz y del teléfono. Escribí también de una bella mujer que se aparecía en mi salón de clases, según dicen los habitantes de El Sauzal, D. B., en donde trabajé algunos años como profesor de primaria. Un día, después de haber escrito varias de esas historias “aterradoras”, a mi cerebro se le agotaron las ideas de cómo asustar a la gente que leyera mis libros de descabezados, de monstruos, de aparecidos. Entonces, decidí escribir de desaparecidos. Así fue como inventé la historia titulada 24 horas, en la que una mujer de 18 años narra en su agonía sus últimas 24 horas de vida. Conforme transcurrían los meses del 2005, en ciudad Juárez se hacía cada vez más común el encontrar mujeres y hombres asesinados en el desierto que la rodea, en los terrenos baldíos y hasta en las calles de la ciudad. Así que no me fue difícil continuar escribiendo historias de desaparecidos. Cada historia que se narra en este libro es verídica y puede ser consultada en los archivos de las radiodifusoras, de los periódicos y de las televisoras tanto locales como nacionales. Sin embargo, debo aclarar que todos los nombres y lugares que se mencionan en estas narraciones y poemas fueron cambiados para evitar lastimar a las múltiples víctimas y familiares de aquellas que han sufrido las consecuencias de la violencia y la falta de seguridad en ciudad Juárez. Aunque en la mayoría de estas historias inventé los detalles a partir de las noticias que se hacían públicas a través de los medios de comunicación, debo confesar que dos de las historias que aquí se narran me fueron contadas en primera persona por las propias víctimas. A ellas, agradezco la confianza que me tuvieron al narrarme sus tragedias a pesar de lo doloroso que les resultó el recordar a detalle sus traumas. El libro evolucionó de tal manera que hubo momentos en los que tuve miedo de publicarlo. Tuve dudas respecto a la manera en la que mis vecinos, mis maestros, mis padres y todos los habitantes de ciudad Juárez lo tomarían. Por momentos pensé que no había razón para publicar un libro con historias conocidas por la generalidad de los habitantes de la ciudad. Así que, queriendo hacer algo diferente con la información que tenía de primera mano, acabé escribiendo el libro de forma que en vez de mencionar los hechos al estilo de los periodistas, quienes narran con lujo de detalles las tragedias de la gente y describen los sucesos tal como aparecen, intenté narran esos mismos acontecimientos tratando de verlos desde la perspectiva de las propias víctimas o de sus familiares. Así nació la historia de Catita, en la que es precisamente la madre quien, desde su barrera de no aceptación de la realidad, narra lo acontecido a su hija de siete años de edad. Casi al final del libro viene la historia de El tendedero, en la que se narra lo que puede acontecer cuando las familias están desintegradas y avanzan justo en la línea del fracaso emocional y de la tragedia de un matrimonio disfuncional en el que los más perjudicados resultan ser siempre los infantes. Escribí historias en las que el sentimiento de desconfianza hacia las autoridades se acrecentaba y la falta de credibilidad hacia los gobernantes y las policías en todos los niveles era cada vez mayor. Escribí historias de violación de mujeres, de secuestros, de tortura tanto de hombres como de mujeres; historias verdaderas de narcotráfico, pandillerismo, corrupción en las esferas de gobierno, etc. Así pues, en este libro, aunque en varias partes se aclara que no es una denuncia, y en realidad no lo es, porque como dije antes, no se puede denunciar lo que ya todos dan por hecho, pretendo más bien hacer un llamado, casi un grito desesperado hacia todos los habitantes de la ciudad para que despierten de esa indiferencia en que casi todos hemos caído a causa de la creciente violencia, tan frecuente que ya no nos asombra en lo más mínimo. Cuando niño, veía películas en blanco y negro. Me gustaban las películas de guerra, de acción; como aquellas en las que un solo individuo mataba a cincuenta con una sola pistola. Soñaba con ser el héroe, el protagonista de aquellas películas. Pero conforme fui creciendo, cada día noté que las violentas escenas de las películas empezaban a hacerse realidad en ciudad Juárez. Sin embargo, aquellos sucesos se veían aún como algo muy lejano. No era común tener un vecino, un familiar, un amigo que estuviera involucrado en cosas ilegales, en cosas violentas o en asesinatos. Pero paulatinamente, mi ciudad me ha mostrado una nueva cara que jamás pensé que fuera posible. Poco a poco las noticias en la televisión ya no eran extrañas, incluso en mi colonia, amigos de mi infancia y familiares empezaron a aparecer cada vez más en la realidad que jamás se debió permitir que sucediera en esta ciudad. Mi casa está más grafiteada que el Umbral del milenio, aquel que está ubicado a la entrada de la ciudad. Mi llavero tiene más llaves que el de un conserje de escuela o que el llavero de un custodio del CERESO. Mis ancianos padres fueron levantados a la salida de la clínica del ISSSTE y fueron abandonados en otra colonia minutos más tarde, después de haberles robado la cartera con unos cuántos pesos, afortunadamente no salieron lesionados. La violencia en ciudad Juárez ya no es sólo cosa de película, es la realidad que a diario se vive aunque no queramos verla. Antes de que termine este año, más de 60 cadáveres habrán sido sepultados en la fosa común. Estos cadáveres son de hombres y mujeres que no han sido reclamados por sus familiares, quienes quizás los imaginan trabajando de mojados en los Estados Unidos. Como dice un fragmento de uno de mis poemas en este libro:
Cada noche cuando rezo miro al cielo Para pedir un deseo y un milagro, Pero el tiempo se hace largo y el silencio De tu ausencia huele a muerto no encontrado.
Quiero terminar este mensaje por donde debí empezar. ¿Por qué Cd. Juárez… sin maquillaje? Juárez es considerada una ciudad próspera, con oportunidades para todos, con empleos, con cada vez más escuelas, con oportunidades para ser la mejor frontera de México, que bueno que así sea; pero aún así, existen tantos rezagos y pendientes como la pobreza extrema, alumbrado público insuficiente, falta de redes de agua potable, escasez de vivienda, pero el problema mayor parece ser el de la seguridad para sus habitantes. Me resisto a aceptar que hemos perdido nuestra ciudad para dejarla en manos de los criminales, pero lo que más me preocupa es que haya gente que quiera ocultar esta otra realidad, la realidad del ciudadano común que no puede contratar guardaespaldas, que arriesga la vida hasta con el simple hecho de caminar por las calles de la ciudad para ir de su casa al trabajo. Por eso este libro se escribió sin maquillaje, sin demagogias, sin mentiras, ni falsos pudores. Es un libro natural que emerge de los temores de un ciudadano originario de ciudad Juárez. Lo curioso, si así se le puede decir, es que cada día más lugares del estado y del país se están pareciendo a Juárez. No sé que va a hacer cada uno de ustedes para ayudar a salvar nuestras ciudades de ese terrible mal que es la inseguridad social, solo sé lo que voy a hacer yo. Primero, dar a conocer este libro para que cada vez más gente se sensibilice con la problemática. Segundo, a partir de este día no usaré vestimenta color blanco porque eso significa la paz, la tranquilidad y las virtudes, que escasean en Juárez. Vestiré de negro porque estoy de luto junto con los familiares de todos los hombres y mujeres, niñas y niños que han sido victimas de la violencia en ciudad Juárez. Finalmente. ¿Por qué hacer la presentación de este libro en Cd. Chihuahua y en Delicias y no en Juárez? Dice el dicho: Nadie es profeta en su tierra. Por eso quise empezar mi recorrido por el estado de Chihuahua, precisamente en la capital y luego aquí, en Delicias, para que los habitantes de ésta y de otras ciudades comparen y quizás encuentren cada vez más semejanzas con lo que actualmente acontece en Ciudad Juárez. Creo que debemos hacer algo urgente, pues no quisiera algún día estar escribiendo un libro que se llame: Chihuahua sin maquillaje, o peor aún, México sin maquillaje. Gracias por su atención y sobre todo por lo que cada uno de ustedes se lleva para que reflexione en compañía de su familia. *******************************
Volver al programa de la presentación del 25 de octubre de 2006 Calendario de presentaciones del libro: *Entrada libre y vino de honor en todas las presentaciones. |
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Ultima Actualización de Página Wednesday, 05 de September de 2007 04:07:43 PM